martes, 29 de diciembre de 2009

El gasto de los turistas extranjeros registró un descenso del 6,9% hasta noviembre


http://www.cincodias.com/articulo/economia/gasto-turistas-extranjeros-registro-descenso-69-noviembre/20091229cdscdseco_5/cdseco/

El gasto de los turistas extranjeros registró un descenso del 6,9% hasta noviembre

Una vez más trataremos la crisis económica que se sufre a nivel mundial. En este caso hablaremos de cómo la recesión económica ha afectado al sector turístico español, y por consiguiente, a la desaceleración económica de este país

Debido a la situación geográfica de España y a las condiciones climatológicas de la misma, este país se ha convertido en los últimos años en uno de los principales lugares para el turismo. Explotando este perfil tan singular, numerosas actividades económicas han sido generadas para albergar a los millones de turistas que cada año, sobre todo en verano, acuden a disfrutar de las costas españolas. Y no sólo esto, pues las condiciones culturales y gastronómicas de nuestro país también ha sido y es fuente de atracción de turistas extranjeros. De esta forma, el turismo se ha convertido en uno de los pilares básicos de la economía española.

Sin embargo, este año, la tendencia al alza del turismo se ha visto afectada por la crisis económica que se sufre a nivel mundial, disminuyendo éste en todas las comunidades autónomas españolas. Numerosas han sido las noticias que podemos recordar sobre hoteles sin llenar, terrazas de bares y restaurantes vacías, etc., que durante la temporada estival no han dejado de aparecer.

La noticia hace referencia sobre todo al turismo europeo. Pues es de los países europeos de donde más gente viene a pasar estancias cortas, ya no sólo por las condiciones favorable mencionadas anteriormente, sino también porque los precios aquí se encontraban por debajo de los de Francia, Alemania y Gran Bretaña. Esta reducción del turismo supone una reducción del gasto de los extranjeros turistas, lo que afecta seriamente a la economía española. Lo que contribuye a la reducción del PIB español y como consecuencia se experimenta una subida de los precios, un aumento del paro y numerosos negocios que cesan ante las malas perspectivas.

Ante esta situación pensamos en cómo podría hacerse para salir de ella y para evitarla en un futuro. A corto plazo, se han ofrecido precios especiales en hoteles, restaurantes, bares, etc. Aún siendo éstos realmente bajos y llamativos, apenas se ha recuperado clientela, y en muchos de los casos, estas ofertas especiales han sido aprovechadas por los propios españoles, de forma que no ha contribuido a un aumento del beneficio económico a nivel global. A largo plazo deberíamos pensar en activar otros sectores a través de una mayor inversión en ellos. Es decir, deberías centrarnos más en animar ciertas actividades industriales en las que podríamos crear ventajas competitivas, para que poco a poco vayan convirtiéndose en pilares de la economía española. Hablamos de actividades estables que no sufran grandes estragos ante cambios económicos como ha ocurrido con el turismo, un sector muy sensible a lo que ocurra no sólo dentro del país sino fuera. Y con esto no decimos que haya que dejar atrás el turismo, pues es una fuente importante de ingresos siempre que estemos en épocas económicas estables, pero sí defendemos que la economía de un país no puede estar basada, a grandes rasgos, en un sector tan sensible a los cambios económicos mundiales como lo es el turismo.

Vocabulario:

-PIB: el producto interior bruto es el valor monetario total de la producción corriente de bienes y servicios de un país durante un período (normalmente es un trimestre o un año). El PIB contabiliza sólo los bienes y servicios producidos durante la etapa de estudio. Además no contabiliza los bienes o servicios que son fruto del trabajo informal (trabajo doméstico, intercambios de servicios entre conocidos, etc.) (WIKIPEDIA).

Calderón: "El proteccionismo es una amenaza para la recuperación económica"


http://www.expansion.com/2009/11/14/economia-politica/1258197001.html

Calderón: "El proteccionismo es una amenaza para la recuperación económica"

Los países del Asía-Pacífico defienden la postura de que el proteccionismo no hace otra cosa más que entorpecer la recuperación económica, y apuestan por volver a las bases del libre comercio, a nivel global, para agilizar la recuperación económica. Y es que parece ser que con la crisis económica los gobiernos de los países desarrolladlos, sobre todo, han endurecido las barreras de entrada de diversos productos, a fin de proteger los nacionales para intentar evitar la caída de empresas nacionales, mantener el empleo, etc.

Para estos países el proteccionismo resulta ser un problema. Esto ocurre porque sus productos son baratos debido a la escasa tecnificación o a la mano de obra barata, en cualquier caso, estos bajos precios les hace ser competitivos. Por tanto, sus economías se sostienen por las exportaciones que realizan, generalmente, a países desarrollados. Si se ponen trabas a la entrada de estos productos en otros países, sus productos se encarecerían a fin de seguir obteniendo beneficios e intentando solventar los impedimentos impuestos. Esto se traduciría en un descenso de la competitividad que tenían, es decir, sus productos dejarán de ser competitivos con los nacionales.

Por otro lado, los países receptores de estos productos, que ya hemos dicho que generalmente son países desarrollados, cuentan con sectores obsoletos y con cargas fiscales y salariales mayores, lo que hace que se encarezcan los productos con el impedimento de la reducción de precios, puesto que entonces dejarían de obtener beneficios. Por ello presionan a sus gobiernos para que les protejan de las amenazas externas. Esto es un ejemplo de cómo algunas leyes pueden funcionar como barrera de entrada o cómo, en casos muy concretos, pueden ayudar a crear, o crean en sí mismas, una ventaja competitiva.

Sin embargo, con los años esas empresas probablemente tengan problemas para subsistir porque sus costes se irán incrementando al no adaptarse a las nuevas tendencias. Y esa no adaptación se debe a la protección que durante años les ha brindado el gobierno, haciéndose éstas más cómodas, sin pensar en cómo mantenerse, siendo todavía rentables, en un futuro o ante un cambio en las leyes proteccionistas.

Si todos los países actuaran como, en este caso, los desarrollados, el comercio exterior dejaría de existir, empobreciéndose así la economía y la riqueza de los productos ofertados. De todas formas, dependiendo del punto de vista desde el que lo mires, ambas opciones, tanto la de los países subdesarrollados, como la de los países desarrollados parecen correctas.

Por lo tanto, en principio, el proteccionismo desde un punto de vista global no es bueno, pero mirado desde la perspectiva nacional, en algunas ocasiones, vienen bien pequeñas ayudas en ciertos sectores para no sumergir la economía del momento. Si bien, esto debería ir acompañado de preparación de trabajadores y el fomento de nuevas tecnologías, para disminuir los costes de producción y poder ofrecer algo que sea competitivo sin tener que depender, para su subsistencia, de los aranceles impuestos por el gobierno. Si a esto le unimos la creación de ventajas competitivas que hacen que cada uno realice lo que mejor sabe hacer, o lo que más rentable le resulte, el comercio se sostendría sin la necesidad de la intervención de los gobiernos de los distintos países. De esta forma, estaríamos ante el postulado del libre comercio que defienden las economías Asia-Pacífico.

Esto es un caso teórico y llevarlo a la práctica resulta un tanto hipotético, pues en la economía todo está relacionado, y lo que parece sencillo de resolver en la teoría, se encuentra con numerosos impedimentos en la práctica que no se habían tenido en cuenta. Por tanto, cambiar este hecho parece un trabajo imposible, y todo apunta a que las cosas seguirán como hasta ahora. O en el mejor de los casos, los cambios se sufrirán en pequeñas parcelas, entre unos pocos, pero muy raramente sucederán de forma unánime, a nivel mundial.